{"id":2737,"date":"2014-05-19T07:42:36","date_gmt":"2014-05-19T11:42:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.rubendario.cl\/sitio\/?p=2737"},"modified":"2018-03-04T18:10:36","modified_gmt":"2018-03-04T21:10:36","slug":"alexander-fleming","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.rubendario.cl\/sitio\/alexander-fleming\/","title":{"rendered":"Alexander Fleming"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-11626\" src=\"http:\/\/www.rubendario.cl\/sitio\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/fleming-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/>Alexander Fleming<\/strong> naci\u00f3 el 6 de agosto de 1881 en Lochfield, Gran Breta\u00f1a, en el seno de una familia campesina afincada en la vega escocesa. Fue el tercero de los cuatro hijos habidos en segundas nupcias por Hugh Fleming, el cual falleci\u00f3 cuando Alexander ten\u00eda siete a\u00f1os, dejando a su viuda al cuidado de la hacienda familiar con la ayuda del mayor de sus hijastros. Fleming recibi\u00f3, hasta 1894, una educaci\u00f3n bastante rudimentaria, obtenida con dificultad, de la que sin embargo parece haber extra\u00eddo el gusto por la observaci\u00f3n detallada y el talante sencillo que luego habr\u00edan de caracterizarle. Cumplidos los trece a\u00f1os, se traslad\u00f3 a vivir a Londres con un hermanastro que ejerc\u00eda all\u00ed como m\u00e9dico. Complet\u00f3 su educaci\u00f3n con dos cursos realizados en el Polytechnic Institute de Regent Street, emple\u00e1ndose luego en las oficinas de una compa\u00f1\u00eda naviera. En 1900 se alist\u00f3 en el London Scottish Regiment con la intenci\u00f3n de participar en la Guerra de los Boers, pero \u00e9sta termin\u00f3 antes de que su unidad llegara a embarcarse. Sin embargo, su gusto por la vida militar le llev\u00f3 a permanecer agregado a su regimiento, interviniendo en la Primera Guerra Mundial como oficial del Royal Army Medical Corps en Francia.<!--more--><\/p>\n<p>A los veinte a\u00f1os, la herencia de un peque\u00f1o legado le llev\u00f3 a estudiar medicina. Obtuvo una beca para el St. Mary&#8217;s Hospital Medical School de Paddington, instituci\u00f3n con la que, en 1901, inici\u00f3 una relaci\u00f3n que hab\u00eda de durar toda su vida. En 1906 entr\u00f3 a formar parte del equipo del bacteri\u00f3logo sir Almroth Wright, con quien estuvo asociado durante cuarenta a\u00f1os. En 1908 se licenci\u00f3, obteniendo la medalla de oro de la Universidad de Londres. Nombrado profesor de bacteriolog\u00eda, en 1928 pas\u00f3 a ser catedr\u00e1tico, retir\u00e1ndose como em\u00e9rito en 1948, aunque ocup\u00f3 hasta 1954 la direcci\u00f3n del Wright-Fleming Institute of Microbiology, fundado en su honor y en el de su antiguo maestro y colega.<\/p>\n<p>La carrera profesional de Fleming estuvo dedicada a la investigaci\u00f3n de las defensas del cuerpo humano contra las infecciones bacterianas. Su nombre est\u00e1 asociado a dos descubrimientos importantes: la lisozima y la penicilina. El segundo es, con mucho, el m\u00e1s famoso y tambi\u00e9n el m\u00e1s importante desde un punto de vista pr\u00e1ctico: ambos est\u00e1n, con todo, relacionados entre s\u00ed, ya que el primero de ellos tuvo la virtud de centrar su atenci\u00f3n en las substancias antibacterianas que pudieran tener alguna aplicaci\u00f3n terap\u00e9utica. Fleming descubri\u00f3 la lisozima en 1922, cuando puso de manifiesto que la secreci\u00f3n nasal pose\u00eda la facultad de disolver determinados tipos de bacterias. Prob\u00f3 despu\u00e9s que dicha facultad depend\u00eda de una enzima activa, la lisozima, presente en muchos de los tejidos corporales, aunque de actividad restringida por lo que se refleja a los organismos pat\u00f3genos causantes de las enfermedades. Pese a esta limitaci\u00f3n, el hallazgo se revel\u00f3 altamente interesante, puesto que demostraba la posibilidad de que existieran sustancias que, siendo inofensivas para las c\u00e9lulas del organismo, resultasen letales para las bacterias. A ra\u00edz de las investigaciones emprendidas por Paul Ehrlich treinta a\u00f1os antes, la medicina andaba ya tras un resultado de este tipo, aunque los \u00e9xitos obtenidos hab\u00edan sido muy limitados.<\/p>\n<p>El descubrimiento de la penicilina, una de las m\u00e1s importantes adquisiciones de la terap\u00e9utica moderna, tuvo su origen en una observaci\u00f3n fortuita. En septiembre de 1928, Fleming, durante un estudio sobre las mutaciones de determinadas colonias de estafilococos, comprob\u00f3 que uno de los cultivos hab\u00eda sido accidentalmente contaminado por un microorganismo procedente del aire exterior, un hongo posteriormente identificado como el Penicillium notatum. Su meticulosidad le llev\u00f3 a observar el comportamiento del cultivo, comprobando que alrededor de la zona inicial de contaminaci\u00f3n, los estafilococos se hab\u00edan hecho transparentes, fen\u00f3meno que Fleming interpret\u00f3 correctamente como efecto de una substancia antibacteriana segregada por el hongo. Una vez aislado \u00e9ste, Fleming supo sacar partido de los limitados recursos a su disposici\u00f3n para poner de manifiesto las propiedades de dicha substancia. As\u00ed, comprob\u00f3 que un caldo de cultivo puro del hongo adquir\u00eda, en pocos d\u00edas, un considerable nivel de actividad antibacteriana. Realiz\u00f3 diversas experiencias destinadas a establecer el grado de susceptibilidad al caldo de una amplia gama de bacterias pat\u00f3genas, observando que muchas de ellas resultaban r\u00e1pidamente destruidas; inyectando el cultivo en conejos y ratones, demostr\u00f3 que era inocuo para los leucocitos, lo que constitu\u00eda un \u00edndice fiable de que deb\u00eda resultar inofensivo para las c\u00e9lulas animales.<\/p>\n<p>Ocho meses despu\u00e9s de sus primeras observaciones, Fleming public\u00f3 los resultados obtenidos en una memoria que hoy se considera un cl\u00e1sico en la materia, pero que por entonces no tuvo demasiada resonancia. Pese a que Fleming comprendi\u00f3 desde un principio la importancia del fen\u00f3meno de antibiosis que hab\u00eda descubierto (incluso muy diluida, la substancia pose\u00eda un poder antibacteriano muy superior al de antis\u00e9pticos tan potentes como el \u00e1cido f\u00e9nico), la penicilina tard\u00f3 todav\u00eda unos quince a\u00f1os en convertirse en el agente terap\u00e9utico de uso universal que hab\u00eda de llegar a ser. Las razones para este aplazamiento son diversas, pero uno de los factores m\u00e1s importantes que lo determinaron fue la inestabilidad de la penicilina, que convert\u00eda su purificaci\u00f3n en un proceso excesivamente dif\u00edcil para las t\u00e9cnicas qu\u00edmicas disponibles. La soluci\u00f3n del problema lleg\u00f3 con las investigaciones desarrolladas en Oxford por el equipo que dirigieron el pat\u00f3logo australiano H. W. Florey y el qu\u00edmico alem\u00e1n E. B. Chain, refugiado en Inglaterra, quienes, en 1939, obtuvieron una importante subvenci\u00f3n para el estudio sistem\u00e1tico de las substancias antimicrobianas segregadas por los microorganismos. En 1941 se obtuvieron los primeros resultados satisfactorios con pacientes humanos. La situaci\u00f3n de guerra determin\u00f3 que se destinaran al desarrollo del producto recursos lo suficientemente importantes como para que, ya en 1944, todos los heridos graves de la batalla de Normand\u00eda pudiesen ser tratados con penicilina.<\/p>\n<p>Con un cierto retraso, la fama alcanz\u00f3 por fin a Fleming, quien fue elegido miembro de la Royal Society en 1942, recibi\u00f3 el t\u00edtulo de sir dos a\u00f1os m\u00e1s tarde y, por fin, en 1945, comparti\u00f3 con Florey y Chain el premio Nobel. Falleci\u00f3 en Londres el 11 de marzo de 1955.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alexander Fleming naci\u00f3 el 6 de agosto de 1881 en Lochfield, Gran Breta\u00f1a, en el seno de una familia campesina afincada en la vega escocesa. 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